Cuando estás en uno de esos momentos en los que la vida te sonríe, ves recompensado ese esfuerzo que todos hemos hecho en algún aspecto, yo aquí desde la distancia de mi casa, vivo cada momento de mi familia . Como no, buena excusa son las vacaciones ( que no nos faltan ), fuimos a Santander 5 días, esperando tener algo de playa y lo tuvimos, Liéncres es impresionante, vaya olas, esa bravura del mar no la ves en el maldito mediterráneo. Después de horas de baños de ola, a comer y a ver a Sofía, vaya terremoto, pero esta graciosísima, cada día hace cosas que las ves y te hacen olvidar todo ( ahí el tiempo se para, os lo dije ). Cenamos en el TRONQUIS de Pedreña al lado de un mar tranquilo, rabas a dolor. Sofía fue la reina de la fiesta. Hicimos mucho de babysisters, jugamos por primera vez en los columpios, nos lo pasamos mejor que ella.
Por las noches charlas con mamá, Jesús y mi tío Jose ( todos los días kms se hacia ), Ahí se vuelve a parar el tiempo. Después de jornadas mas o menos parecidas, llego el viernes, quedamos con Johan ( más que un amigo, 13 años hace que nos conocemos ) y Ana para cenar en su casa, una velada que siempre espero pero que a veces el maldito tiempo no me deja, nos reimos muchísimo, hablamos de todo ( stop the time ) y el capullo me fusko al Pro, te la devolveré, y encima ganó al Buzz que no tiene ni zorra, en fin su día, una gran noche.
En todos estos episodios de nuestra vida, el tiempo se me para en el infinito, el reloj se mueve pero yo no.









