Archivar paraAgosto, 2008

CUANDO EL TIEMPO SE PARA

Cuando estás en uno de esos momentos en los que la vida te sonríe, ves recompensado ese esfuerzo que todos hemos hecho en algún aspecto, yo aquí desde la distancia de mi casa, vivo cada momento de mi familia . Como no, buena excusa son las vacaciones ( que no nos faltan ), fuimos a Santander 5 días, esperando tener algo de playa y lo tuvimos, Liéncres es impresionante, vaya olas, esa bravura del mar no la ves en el maldito mediterráneo. Después de horas de baños de ola, a comer y a ver a Sofía, vaya terremoto, pero esta graciosísima, cada día hace cosas que las ves y te hacen olvidar todo ( ahí el tiempo se para, os lo dije ). Cenamos en el TRONQUIS de Pedreña al lado de un mar tranquilo, rabas a dolor. Sofía fue la reina de la fiesta. Hicimos mucho de babysisters, jugamos por primera vez en los columpios, nos lo pasamos mejor que ella.

 

Por las noches charlas con mamá, Jesús y mi tío Jose ( todos los días kms se hacia ), Ahí se vuelve a parar el tiempo. Después de jornadas mas o menos parecidas, llego el viernes, quedamos con Johan ( más que un amigo, 13 años hace que nos conocemos )  y Ana para cenar en su casa, una velada que siempre espero pero que a veces el maldito tiempo no me deja, nos reimos muchísimo, hablamos de todo ( stop the time ) y el capullo me fusko al Pro, te la devolveré, y encima ganó al Buzz que no tiene ni zorra, en fin su día, una gran noche.

 En todos estos episodios de nuestra vida, el tiempo se me para en el infinito, el reloj se mueve pero yo no.

Avería y Redención

Hola, ayer teníamos unas ganas increíbles de ir al concierto de Quique González en SOS del Rey Cátolico, un pueblo hermoso que te traslada a otra época, pues bien, todo preparado, nos dirigimos al coche y no arranca ” Avería “, se me corto el buen rollo, nos quedamos sin concierto, para casa con un bajón considerable, sobre todo por el coche. ” Redención “, entonces hicimos plan B, llamamos a Tere y Dani para ir a cenar en familia de tapitas en el TUBO, una zona que se vuelve a poner de moda, tapeo bueno. Nos lo pasamos bien, nos reímos mucho y como colofón un pedazo de helado Häagen-Dazs. 

Mirar la foto, que barato es montar una terracita, unas cuantas sombrillas, plantas ,mesas y sillas,el suelo piedrecita, de traca pero chula, orignal.

” This ain´t Rock and roll – this is Genocide “

El otro día me sorprendió un amigo con uno de mis discos preferidos, estuvo en Nueva York, y me trajo esta joya de edición americana, no es otro que el ” Diamond dogs ,1974 ” de Bowie en vinilo, el estado es bueno, pero tiene mucho trote, increíble pensar que tenga tanta vida. En él puedes encontrar clásicos como Rebel Rebel, Diamond dogs, rock and roll with me ….., que decir, un disco impresionante con Toni Visconti a los mandos, y un Bowie repleto de alucinógenos que nos deja esta joya, Gracias Peter por este regalazo.

The Next Generation

A medida que pasan los años te vas dando cuenta que lo mejor de la vida es la familia cercana, estés donde estés los tuyos nunca te fallan. Pues ahora nos toca vivir la parte buena, la de ser tíos, primero llegó Sofia ( foto drcha ), después de tantos años de insistencia por mi parte, la primera Palacios que conozco, estamos todos como locos con ella, es una pasada. A principios de año nació Samuel, sólo tiene 6 meses y esta muy espabilado, parace que va con el paso adelantado, supergracioso.

Lo mejor de todo esto, es lo feliz que nos hacen estas criaturas que algún día fuimos nosotros, en fin the next generation.

Brett Anderson, llamadas de la melancolía.

 

Bueno como muchos sabeís, Brett es parte de mi vida, un icono para mi. Yo tenía 13 años y la música me gustaba, pero no me entusiasmaba. Entonces vi el video de Animal Nitrate, me encantó, sus riffs de guitarra, esa voz cortada, la provocación y como no me compre el disco en la excursión de fin de curso de 8 E.G.B en Tenerife. A partir de aquí el mundo musical ( de verdad ) se abrió ante mis ojos. Empecé a escuchar los grupos preferidos de Brett ( smiths, bowie, prince, sex pistols… ), descubrir a otros, y con 14 años fuimos a Madrid a ver a Suede, senti por primera vez esa sensación de felicidad que me  da la música y que sigo sintiendo de la misma manera ahora.

Brett ha dejado a Suede apartado, el fustrado proyecto de The tears ( ghost of you, soló ), ahora su proyecto lo vimos nacer en Barcelona con un concierto íntimo, en  acústico, Guitarra, piano, chelo nada más. Empezó con las canciones de su primer trabajo en solitario, que no es otra cosa que buscar a la melancolía y disfrutar de ella. A la sexta canción sonó el piano de By the sea ( coming up ), prosiguio su búsqueda entre  el pasado y el futuro, se reencontró con un repertorio de hace 10 años ( the power, the 2 of us,still life… ), fué como una funcion ( sólo falto que subieramos al escenario ), era muy especial para mí este concierto y encima tocó mi tema favorito de la música THE ASPHALT WORLD, se me saltaban las lágrimas, jejeje.

Después de 1h y 45 min, se escuchó Trash a dúo con el teatro, el sueño había acabado, volvía la melancolía a mi mente, cuando volveré a verle.

P.D: Pues dentro de poco, en cuanto venga, sólo le he visto 15 o mas veces,jejejje. Me encanta simplemente.

El 11 de agosto publica Wilderness, minimalismo a tope.

Hace un año Muse en Wembley.

El 18 de Junio del 2007, fue uno de esos días en los que la música te recompensa de una manera que ni te imaginas por muchos conciertos que hayamos visto. Muse en Wembley y nosotros por allí de vacaciones.Nos fuimos una semana antes para conocer Londres, la capital de muchos de los grupos que nos gustan, y francamente no nos defraudó, una ciudad de contrastes increíbles, gente de lo más peculiar y personas muy estiradas. Nos alojamos en el Royal National ( muy bien y barato ) en Russell Square, cerca del metro y un hombre con unos perritos que sabían a gloria después de un día andando sin parar e introduciéndonos en la vida londinense. Como no, visita obligada a Picadilly, menudo sitio, tiendas de música enormes y demás negocios. De los sitios que vimos me encantó el Puente de Londres lo pase 3 veces ida y vuelta, es algo que no sé por qué pero me dejó embobado mirando sus gárgolas y demonios, su piedra mezclado con el azul del puente, el Támesis, que decir, una vista espectacular de una ciudad de la que han salido los mejores grupos.

Estuvimos entre otros sitios en Nothing Hill, un lugar muy tranquilo y con mercadillo a buen precio. Pero el último día fue el mejor; por la mañana nos dirijimos a Candem con mi hermano, mi cuñada y Sofia ( esta en la barriguita todavía ), muchos puestos, miles, gente extraña a doquier, muy hippie, llegaba a agobiar, a mi por lo menos, los demás andaban gastando, sobre todo en Sofia, fué la que más pillo. Después de todo esto al hotel a descansar.

A las 17:30 Uge y yo nos fuimos a recojer las entradas de Muse a Wembley, porque las tenía que cojer en taquilla, 4 nada menos. La verdad es que acostumbrados a los horarios españoles pensabamos que el concierto de Muse sería el último y a las 8 tocarían los tres grupos que había, pues éstos empezaron a las 3 , y Muse era a las 8, entramos corriendo a la vez que sonaban las notas de Knights of cydonia, mi brother en el metro con su mujer embarazada y yo sufriéndo, decidierón no venir porque no llegaban y estaban muy cansados, hable con Javi y me dijo que lo disfrutará, y así lo hice, botamos como locos entre 70.000 personas que abarrotaban el nuevo Wembley. Hysteria, fue brutal, starlight al estilo U2, grandiosa, time is running out soberbia, con todo el estadio a sus pies. Invencible, embriagadora y emocionante, sing for absolution, preciosa. Plug in baby puso de manifiesto la espectacularidad de muse en directo jugando con las luces y un escenario venido de la galaxia Cydonia. Para acabar después de 22 canciones la encargada era Take a bow, para que, como dice la canción, ardiéramos en el infierno por nuestros pecados. Bueno y como estábamos flipando ni me acordé de salir antes y como no, el metro a tope, eso sí,  ahí la poli lo hace bien, por lo menos ande listo y cogí sitio en el metro. Al día siguiente perdimos el avión de vuelta, cogimos otro a Girona, de ahí un coche alquilado, 400 km, vaya odisea, pero al final llegamos a Zaragoza.